Sobre mi

El inicio de mi historia

Nací el 21 de marzo de 1996, en Madrid.
Vengo de una familia muy trabajadora. No sé cómo lo hacían, pero nunca nos ha faltado nada en casa, lo que si sé, es el empeño y esfuerzo que pusieron para que todo funcionase. Mi madre ha sido toda su vida peluquera y mi padre, desde que yo recuerdo, ha sido comercial de peluquería. Quizás por eso, mi pasión por este mundo lo llevo en los genes. Por todo lo que siempre han hecho han sido mi ejemplo a seguir.

Primeros pasos en la venta

Cuando terminé la ESO me puse a estudiar una FP, pero entendí que aquello no iba conmigo, y que a mí lo que realmente me gustaba era vender. 

Mi padre por aquel entonces decidió emprender y dejar de trabajar para otras empresas. Fue distribuidor de tijeras JAGUAR y montó varios negocios enfocados al sector. A mí todo eso de emprender y buscarte tú la vida, me llamaba mucho la atención así que le dije que quería trabajar con él.

Os podéis imaginar el éxito de un chaval de 16-17 años vendiendo algo que no sabe ni lo qué es ¿verdad? Efectivamente, las ventas eran bastante nulas, quitando a algún salón al que le haría gracia que fuese vendiendo cositas por ser tan joven. El resto era perder el tiempo.

Explorando nuevos horizontes

Después de un año de frustración por vender poco o nada decidí apartarme del sector y emprender otro camino, también enfocado a la venta. 

Estuve viajando a Galicia, Asturias, Canarias y algunos otros pueblos de España vendiendo productos de limpieza para vehículos. Pasaba el tiempo seguía frustrado por estar trabajando en algo que no me apasionaba. Así que me alejé del mundo de la venta y empecé a trabajar para otros sectores. Fui camarero, montador de carpintería de aluminio, montador de cocinas, hasta trabajé en Mercadona por las noches. Me buscaba la vida…..

Cuando pude independizarme tenía unos 20 años y necesitaba más ingresos.
Mi padre en ese momento tenía ya una empresa sólida de distribución con sus propios empleados y más clientes. Era el momento de volver al sector de la peluquería, pero esta vez con todo lo que ya había aprendido y experimentado. 

Reencuentro con mi pasión

La verdad es que me empezó a ir mejor que cuando empecé. Y entendí la pasión que envuelve este mundo de la belleza. Sin embargo, había una cosa no terminaba de entender ¿por qué hay salones que funcionan y otros que no?

Incluso usando los mismos materiales, marcas, decoraciones… Había salones muy potentes y otros que apenas cubrían gastos.

Identificando las claves del éxito

Me puse a analizar los casos de éxito, patrones que hacían que un centro funcionase, zonas, estrategias, metodologías, equipos…
Detecté un problema común en todos los profesionales. Les enseñan a ser peluqueros/as o esteticistas y es increíble lo que hacen, pero nadie les dicen cómo tener un negocio ni cómo gestionarlo. Protocolos de servicio, finanzas, ventas, fidelización, control de agenda… Son habilidades que muchos profesionales no dominan.

Con 24 años conocí a la que hoy es mujer: Ruth Burgos, con la que he tenido un hijo maravilloso, Luca. Ella es esteticista y tiene su propio centro. Gracias a ella he seguido aprendiendo muchísimos más secretos del sector y sin ella a mi lado no habría tenido la fuerza suficiente para crear lo que hoy en día ofrezco a mis clientes.

Así que después de analizar muchos salones y aplicar en mis clientes todas las técnicas que había ido aprendiendo, conseguí que mejoraran su rendimiento y obtuvieran entre un 20% y45%másdebeneficios anuales, trabajando mejor y con sus clientes más satisfechos.

Esto, claramente, fue una motivación muy grande para mí y para ellos y me di cuenta de que tenía que compartirlo.

Compartiendo mi pasión y conocimiento

Así nació mi pasión por asesorar y acompañar a los salones en su crecimiento y camino al éxito.
Por eso, puedo asegurarte que cuando tu y yo trabajemos juntos y apliquemos estas técnicas, protocolos y metodología en tu salón, podremos crear ese salón de ensueño que imaginabas cuando empezaste.

 Solo te voy a pedir una cosa: Compromiso total

Yo voy a poner todo mi conocimiento, tiempo y esfuerzo a tu disposición, para que logres tu sueño, solo te pido que de verdad te comprometas.

No se trata de que yo lo haga por ti, si no de que tu aprendas. Solo así crecemos juntos.

Mi conocimiento ❌ Tu esfuerzo Resultado

Sobre mi

Nací el 21 de marzo de 1996, en Madrid.
Vengo de una familia muy trabajadora.
No sé cómo lo hacían, pero nunca nos ha faltado nada en casa, lo que si sé, es el empeño y esfuerzo que pusieron para que todo funcionase.
Mi madre ha sido toda su vida peluquera y mi padre, desde que yo recuerdo, ha sido comercial de peluquería. Quizás por eso, mi pasión por este mundo lo llevo en los genes.
Por todo lo que siempre han hecho han sido mi ejemplo a seguir.
Cuando terminé la ESO me puse a estudiar una FP, pero entendí que aquello no iba conmigo, y que a mí lo que realmente me gustaba era vender. Mi padre por aquel entonces decidió emprender y dejar de trabajar para otras empresas.
Fue distribuidor de tijeras JAGUAR y montó varios negocios enfocados al sector. A mí todo eso de emprender y buscarte tú la vida, me llamaba mucho la atención así que le dije que quería trabajar con él.
Os podéis imaginar el éxito de un chaval de 16-17 años vendiendo algo que no sabe ni lo qué es ¿verdad? Efectivamente, las ventas eran bastante nulas, quitando a algún salón al que le haría gracia que fuese vendiendo cositas por ser tan joven. El resto era perder el tiempo.

Después de un año de frustración por vender poco o nada decidí apartarme del sector y emprender otro camino, también enfocado a la venta. Estuve viajando a Galicia, Asturias, Canarias y algunos otros pueblos de España vendiendo productos de limpieza para vehículos.
Pasaba el tiempo seguía frustrado por estar trabajando en algo que no me apasionaba. Así que me alejé del mundo de la venta y empecé a trabajar para otros sectores. Fui camarero, montador de carpintería de aluminio, montador de cocinas, hasta trabajé en Mercadona por las noches. Me buscaba la vida.
Cuando pude independizarme tenía unos 20 años y necesitaba más ingresos.
Mi padre en ese momento tenía ya una empresa sólida de distribución con sus propios empleados y más clientes. Era el momento de volver al sector de la peluquería, pero esta vez con todo lo que ya había aprendido y experimentado.
La verdad es que me empezó a ir mejor que cuando empecé. Y entendí la pasión que envuelve este mundo de la belleza.
Sin embargo, había una cosa no terminaba de entender ¿por qué hay salones que funcionan y otros que no?
Incluso usando los mismos materiales, marcas, decoraciones… Había salones muy potentes y otros que apenas cubrían gastos.

Me puse a analizar los casos de éxito, patrones que hacían que un centro funcionase, zonas, estrategias, metodologías, equipos…
Detecté un problema común en todos los profesionales. Les enseñan a ser peluqueros/as o esteticistas y es increíble lo que hacen, pero nadie les dicen cómo tener un negocio ni cómo gestionarlo.
Protocolos de servicio, finanzas, ventas, fidelización, control de agenda… Son habilidades que muchos profesionales no dominan.
Con 24 años conocí a la que hoy es mujer: Ruth Burgos, con la que he tenido un hijo maravilloso, Luca.
Ella es esteticista y tiene su propio centro. Gracias a ella he seguido aprendiendo muchísimos más secretos del sector y sin ella a mi lado no habría tenido la fuerza suficiente para crear lo que hoy en día ofrezco a mis clientes.
Así que después de analizar muchos salones y aplicar en mis clientes todas las técnicas que había ido aprendiendo, conseguí que mejoraran su rendimiento y obtuvieran entre un 20% y45%másdebeneficios anuales, trabajando mejor y con sus clientes más satisfechos.
Esto, claramente, fue una motivación muy grande para mí y para ellos y me di cuenta de que tenía que compartirlo.

Así nació mi pasión por asesorar y acompañar a los salones en su crecimiento y camino al éxito.
Por eso, puedo asegurarte que cuando tu y yo trabajemos juntos y apliquemos estas técnicas, protocolos y metodología en tu salón, podremos crear ese salón de ensueño que imaginabas cuando empezaste.
Solo te voy a pedir una cosa: Compromiso total.
Yo voy a poner todo mi conocimiento, tiempo y esfuerzo a tu disposición, para que logres tu sueño, solo te pido que de verdad te comprometas.

No se trata de que yo lo haga por ti, si no de que tu aprendas. Solo así crecemos juntos.

Mi conocimiento ❌ Tu esfuerzo � � Resultados